El Cañón del Río Lobos es un ecosistema natural de gran interés debido a la belleza del paisaje así como a la diversidad geológica, faunística y florística que posee. Fue declarado Parque Natural el 17 de octubre de 1985 por la Junta de Castilla y León y la Comunidad Europea lo designó Zona de Especial Protección para las Aves en 1987. Ocupa el cuadrante noroccidental de la provincia de Soria y parte del extremo sur de la de Burgos. Se trata de un territorio de 9.580 has. que pertenece a varios términos municipales entre ellos San Leonardo de Yagüe.

 

Está considerado uno de los paisajes más bellos de España, un lugar que se mantiene en su estado natural más puro y que cuenta con una gran variedad de flora y fauna.

Entre los árboles, el más significativo es el enebro o sabina albar que convive con el pino pudio, la encina, el fresno, los chopos o incluso el tejo. Destacan entre los matorrales, la gayuba y la aliaga acompañadas de especies aromáticas del páramo, tomillos, espliegos y salvias. Entre los remansos del agua flotan las grandes hojas de nenúfares.

La fauna del cañón es singular. Las aves tienen una nutrida representación, en las repisas y oquedades de las paredes del cañón. Anidan aves como el buitre leonado, el águila real, la perdicera y la calzada, el halcón peregrino, el azor y diversas rapaces nocturnas como el búho real, la lechuza, el mochuelo y el autillo. En el medio acuático destaca la garza real. Entre los mamíferos encontramos el corzo, el jabalí, el tejón, el gato montés, la ardilla y la nutria. En la fauna piscícola predomina la trucha común, el barbo común, la boga y la bermejuela.

 

Sus rocas también merecen una especial atención puesto que en ellas encontramos más de cien millones de años de historia geológica. El subsuelo inundado de acuíferos talla simas, torcas y cuevas que se asoman a la superficie, convirtiéndose en una delicia para los aficionados al espeleobuceo, que lo describen como uno de los lugares más atractivos de Europa.

Subiendo la Cuesta de la Galiana, entre los macizos rocosos y junto al cauce del río, se llega al mirador de este mismo nombre, desde donde se puede admirar una espectacular vista del cañón.

 

Si remontamos el río, el camino se dirige hacia la ermita románica de San Bartolomé, único resto del desaparecido monasterio templario de San Juan de Otero, construido por los monjes templarios en el primer tercio del siglo XIII. El 24 de agosto se celebra la romería de San Bartolomé. En esta romería se rinde veneración a la Virgen de la Salud, talla románica, a la que se le atribuyen numerosos milagros. A partir de aquí una senda continua junto al río, encajada entre paredes de hasta 200 metros y rodeada de sabinas y pinos hasta llegar al llamado Puente de los Siete Ojos. A partir de este lugar, el cañón se hace más estrecho y muy pronto se interna en la provincia de Burgos.


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